Blog | Propósitos de año nuevo… 7 pasos para desarrollar una devoción con Dios
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Propósitos de año nuevo… 7 pasos para desarrollar una devoción con Dios

Dios desea tener una relación personal con cada uno de nosotros. Y aunque muchas veces el pecado nos separa de esa relación, Dios envió a su Hijo para restablecer esa comunión con el ser humano de nuevo. Así que cuando nos reunimos con Dios diariamente mediante la devoción personal y familiar cultivamos esa relación con nuestro Padre Celestial.

Las siguientes, son sugerencias para desarrollar una devoción con Dios.

1.- Realiza un compromiso con Dios. Debido a que nuestra naturaleza es contraria al espíritu, se vuelve necesario pedir ayuda al Espíritu Santo para realizar un compromiso determinado y lleno de disciplina para hacer frente a la batalla espiritual. Este compromiso nos hace conscientes de persistir en nuestra devoción. (Se puede redactar un párrafo donde establecemos un compromiso espiritual ante Dios, lo firmamos y oramos solemnemente)

2.- Ten un descanso reparador. Algunas veces me ha pasado, que al intentar levantarme temprano para estudiar y orar me quedo dormido. Si no descanso bien, no tendré suficientes fuerzas o ánimo para leer la Biblia. Por tal motivo es muy importante no desvelarse, para madrugar y buscar al Señor. Cuando el maná descendía del cielo, el pueblo tenía que levantarse temprano para tomar el maná antes que el sol lo derritiera. Así también debemos hacer nosotros, buscar nuestro alimento espiritual muy temprano.

3.- Busca un lugar privado y tranquilo. Jesús nos enseñó que no debemos practicar los actos de devoción para ser vistos de los hombres. Así que cuando vamos a la Biblia buscando conocer como hacía Jesús para desarrollar una relación con su Padre, encontramos que Marc.1:3 nos dice que Jesús muy temprano buscaba un lugar donde no podía ser perturbado. Y varias veces se fue al desierto y allí oraba. Nosotros podemos escoger un lugar en nuestra casa para comunicarnos con Dios. Así como tenemos un lugar donde cocinar o donde dormir, así debemos tener un espacio en el hogar donde podamos estar en privado a una hora donde no tengamos interrupciones.

4.- Ten calma y establece un tiempo. No tengas prisa al reunirse con Dios. Ese es un momento para disfrutar, meditar, conversar con nuestro Padre y amigo. Es comer el pan espiritual con delicadeza y quietud. Y para que los pensamientos no nos abrumen con las actividades que hay que realizar durante el día, es necesario determinar un tiempo para reunirse con Dios. Los cantos de alabanza pueden contribuir para que nuestra mente y corazón se preparen para ese maravilloso encuentro con nuestro Dios.

5.- Lee tu Biblia con devoción. No tendremos una relación significativa con Dios si no leemos su Palabra. Pues “la suma de tu palabra es verdad” (Salm.119:160). Es allí donde se encuentra la revelación de Jesucristo. Por lo tanto es vital que tomemos suficiente tiempo y bajo un plan de lectura para entender lo que dice el texto sagrado, conocer sus matices, analizar y escudriñar sus palabras.

6.- Medita, memoriza y ora. Siempre lo he dicho; cuando uno memoriza un texto de la Biblia, está comprendiendo un elemento del pensamiento de Dios, y eso es magnífico. Meditar en Jesús ha de ser mi afán. Cuando meditamos en la lectura bíblica, comprenderemos las verdades bíblicas y nos volveremos discípulos bíblicos. Otra idea es poner en una libreta algunas impresiones que vayas obteniendo del estudio, para luego terminar con una oración. Una oración que profundice, que abra el corazón, que comunique sinceridad y gratitud. Que incluya al prójimo, que exprese alabanza, en otras palabras que adore y exalte a Dios.

7.- Comparte y recuerda lo aprendido. Siempre es apropiado compartir la palabra de Dios. Ahora hay muchas maneras de hacerlo. Se pueden aprovechar los medios de comunicación, las redes sociales y algunos otros recursos para motivar y animar a quienes nos rodean para que también ellos tengan un momento a solas con Dios. Y durante todo el día puedes ejercitar la mente recordando los versículos, las historias, las lecciones y reflexiones que aprendiste.

Te aseguro que al desarrollar estos hábitos devocionales, tu vida será transformada. Serás una persona feliz, llena de sabiduría y llena de paz. “Jehová cumplirá su propósito en ti” (Salm.138:8).

¡Feliz año nuevo!

Bendiciones abundantes para tu familia.