Blog | “No tendrá sed jamás”
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“No tendrá sed jamás”

Juan 4:14

¿Por qué el creador y administrador del agua en el universo (ver Génesis 1:2, 6–7, 9–10) habría de depender de la amabilidad de una mujer de Samaria para tomar agua? (ver Juan 4:7).

El agua, un vital líquido que en el Oriente y casi en ningún lado se niega a nadie. Así para que la conversación se abriera, Jesús humildemente pidió un favor.

Allí junto al pozo de Jacob, en la famosa entrevista con la mujer samaritana, Jesús tomó la metáfora del agua para presentar su oferta de siempre: La redención de los seres humanos.

“mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.” (Juan 4:14).

Agua corriente, agua potable, agua purificada, agua alcalina… Sí, y AGUA DE VIDA ETERNA.

Y escuchen al mercader divino: “… Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.” (Juan 7:37). Una oferta cuyo eco traspasa la historia y llega hasta el final de los tiempos con estas palabras: “… Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.” (Apocalipsis 22:17).

Celebremos el día del agua con Cristo, el único que puede apagar nuestra sed, de una vez y para siempre.