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Juntos es mejor

“Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su trabajo”. Eclesiastés 1:9

Ya decía el sabio Salomón que fomentar las relaciones sociales tiene grandes beneficios para tu vida. Por ejemplo, estudios han demostrado que existe relación directa entre la felicidad y las relaciones sociales, ya que estar felices aumenta los niveles de sociabilidad y mejora la calidad de las relaciones sociales.

Otros experimentos han previsto que las personas con un estado de humor más positivo se vuelven más sociables, más dispuestas a ayudar y a cooperar, creando mejores lazos afectivos.

Por otro lado, tu entorno social te permite crecer, desenvolverte, ayuda a moldearte y contribuye a la creación de la identidad y sentido de pertenencia, además de ser la base de la interiorización de los valores. Inclusive la ausencia de relaciones afectivas puede llegar a modificar el funcionamiento de nuestro cerebro y por lo tanto de nuestro comportamiento.

En resumen, entre más amigos y vida social tengas ¡mejor será tu salud!Por eso en el marco del Día Mundial de la Salud te invito a fomentar las relaciones sociales con estos cinco consejos:

Amigas

Sonríe. Sonreír crea un efecto positivo en ti mismo y envía la señal a aquellos que te rodean que eres una persona social, cercana y agradable. Sonreír te hace ver bien y puede ser una muy buena herramienta para empezar una conversación.

Mira a los ojos. Así sabrán que estás poniendo atención y que muestras interés por tu interlocutor.

Haz preguntas. Es una buena técnica para romper el hielo. A veces es difícil encontrar un tema para iniciar una conversación, pero si no sabes qué decir, puedes preguntar algo que te gustaría saber de la otra persona.

Pon atención a los detalles. Recordar caras, nombres o información mostrará interés genuino; podrás iniciar un tema de conversación y las personas te lo agradecerán teniendo una buena opinión de ti.

Pon en práctica la “Regla de oro”. Haz con otros lo que te gustaría que te hicieran y sé empático con las personas, evitando crear juicios apresuradamente. Sé sincero y amable, y utiliza las palabras mágicas: gracias y por favor.

Escrito por Cindy Álvarez, egresada de nuestra carrera de Psicología Clínica y asesora psicológica en nuestra Universidad de Montemorelos.