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No dejes que el estrés te controle

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el 75% de los mexicanos padece de estrés por encima de países como China y Estados Unidos.

Desde el inicio de la época moderna, las sociedades occidentales se han convertido en el punto de progreso de la humanidad. Todos los beneficios tecnológicos y de desarrollo social, han creado las condiciones más favorables para que las naciones prosperen y mantengan las condiciones necesarias para el sostenimiento continuo de la vida humana en el planeta. Por otra parte, este mismo desarrollo ha traído otro conjunto de situaciones que se han vuelto problemáticas para el mundo social que habitamos.

La necesidad de la constante producción de mercancías, la intensidad de la preparación profesional, los desequilibrios políticos y el deterioro del medio ambiente, han propiciado que los individuos se encuentren cada vez más propensos a manejar cuotas de estrés social alto y sin mediaciones oportunas para su control.

Estas mismas sociedades modernas industrializadas que han generado bienestar en el último siglo, están propiciando actualmente un escenario de neurosis social que afecta la manera en que los individuos se relacionan entre sí, originando una fragilidad en la socialización con resultados negativos en las familias y en la manera en que estructuramos la vida.

La constante publicidad construye propuestas visuales de la felicidad, remarcando continuamente que se necesitan de variadas mercancías para experimentar felicidad y bienestar; logrando que el concepto de éxito se encuentre actualmente ligado al concepto de acumulación. El valor se adquiere por lo que se posee y no por lo que se es. Es evidente que un sistema así, causa gran ansiedad y estrés entre aquellos que se encuentran atrapados en este relato y buscan a toda costa dar evidencia de su progreso material.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 75% de los mexicanos padece de estrés por encima de países como China y Estados Unidos, lo cual refleja la gravedad de la situación en donde se han normalizado conductas como tener dos o más trabajos, acumular horas extras laborales, la ausencia de una cultura del tiempo libre, estudiar con grandes esfuerzos financieros a costa de la salud, entre otras.
Con este panorama, es sumamente importante la revisión académica de conceptos como éxito, felicidad, esfuerzo e inteligencia emocional. De ello, dependerá la estabilidad social que se pueda proyectar en la siguiente década.

Tampoco es casualidad que, en este marco, surja el día mundial de la relajación (15 de agosto) en el cual se hace hincapié en lo importante que es detenerse a pensar en las exigencias socialmente impuestas y adentrarse en la auto reflexión para equilibrar las decisiones en la vida, ya que el ignorar los altos niveles de estrés que la vida moderna impone, está costando grandes sumas de dinero al mundo laboral por atender las dolencias de sus empleados, además de las dificultades a nivel personal que toda esta cuestión representa. Una de las mejores maneras de celebrar este día de relajación, por ejemplo, es con un descanso de los dispositivos tecnológicos, permitiendo repensar el uso que le podemos dar a estas herramientas.

La Biblia, como fuente de consulta para millones de personas, también propone diversas maneras para lograr un adecuado manejo del estrés y de las presiones que el mundo proporciona. En Éxodo 20 encontramos un listado de principios morales que, sin duda alguna, garantizan la convivencia social con éxito, además de la mención especial a un día de reposo como un momento de detener toda acción humana para el desarrollo espiritual. De igual forma, Mateo 11:28 nos recuerda que sólo en la creencia de Dios podemos acudir en ayuda a una experiencia de descanso:

“Venid a mí todos los que estéis cansados y cargados, que yo os haré descansar”.

No es buena idea permitir que el mundo social nos imponga ideales de éxito que vayan en detrimento de la salud y de la vida misma. Reconsidera tus decisiones a la luz del bienestar que mereces y proporciónate un día lleno de relajación.