La biodiversidad no solo debe interesarnos por cuestiones de estética o belleza, ya que los seres vivos nos brindan importantes beneficios que garantizan nuestra supervivencia.

Desde 1974, se celebra el Día mundial del medio ambiente cada 5 de junio, aunque fue hasta el 15 de diciembre de 1977, cuando quedó establecido oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el propósito de concientizar a la población sobre la importancia del entorno y su cuidado. En este día, podemos reflexionar sobre la belleza y utilidad de la naturaleza, pero también necesitamos hacer conciencia sobre el daño que le provocamos y la manera en que tal daño amenaza nuestra supervivencia.

El 7 de junio de 1972, se creó además el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), como un esfuerzo para coordinar las iniciativas individuales y colectivas que buscan un desarrollo sustentable de nuestros países. El término “sustentable” se define como “desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades” (Estrella V, 2018). Entre los temas y acciones que promueve el PNUMA se pueden citar: los ecosistemas y la biodiversidad, la energía, la educación y el ambiente, entre otros. Si quieres conocer con más detalle el alcance de sus esfuerzos, puedes visitar el sitio electrónico de este programa.

Los asuntos referentes al medio ambiente son muchos, pero este año se ha optado por enfatizar la biodiversidad. La biodiversidad se entiende como la “medida o cantidad de los diferentes tipos de organismos presentes en una región determinada” (Smith T, 2007). Para referirlos con mayor facilidad, a los seres vivos se les clasifica en grupos muy grandes, siendo los principales: plantas, animales y microorganismos. Dentro de las plantas, podemos reconocer principalmente las hierbas, los arbustos y los árboles. Entre los animales, nos resultan bastante conocidos los insectos, las aves, los roedores, los peces y los mamíferos, por mencionar algunos. Por su parte, los microorganismos son aquellos seres vivos que no podemos ver a simple vista, como las bacterias, y otro grupo de microorganismos llamados protozoarios.

img

Foto de Jimmy Chan en Pexels

La biodiversidad no solo debe interesarnos por cuestiones de estética o belleza, ya que los seres vivos nos brindan importantes beneficios que garantizan nuestra supervivencia. Por ejemplo, alimentos vegetales como el cilantro, el orégano y los rábanos, forman parte de la biodiversidad; así como los animales, de los cuales muchos son sacrificados para consumo humano. Los artículos de cuero y piel se elaboran también a partir de animales; y sus funciones fisiológicas, como la alimentación, favorecen la dispersión de semillas, así como sus excretas son fuente de nutrientes para otras formas de vida. Los microorganismos del suelo generan residuos que son necesarios para el desarrollo de la vegetación. Las aves se alimentan de insectos, mismos que se reproducen en presencia de vegetación.

Como ves, la biodiversidad realmente es muy importante para todos los que habitamos este planeta. Cuando un terreno es deforestado, se eliminan importantes redes de biodiversidad y la eliminación de estas redes, pone en riesgo la subsistencia tanto de animales como de seres humanos.

A muchos les parecen atrevidas las siguientes palabras del Génesis: “…fructificad y multiplicaos; llenad la tierra y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra…he aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer” (Génesis 1: 28, 29, 1960). Sin embargo, estas palabras no implican ninguna licencia para derrochar, ya que fueron compartidas a una pareja recién creada que no tenía egoísmo, ni una actitud depredadora. El hombre debía reconocer el gran valor de los recursos naturales que se le proporcionaban, así como también debía sentirse privilegiado y a la vez responsable de mantenerlos en orden y buen funcionamiento.

En nuestros días, a pesar de que vivimos dominados por una naturaleza depredadora, sigue vigente la voluntad divina de que cuidemos los ecosistemas. Si te dejas guiar por el Espíritu Santo y lees con actitud humilde las instrucciones divinas dejadas en la Biblia, inevitablemente te convertirás en alguien preocupado -pero también ocupado- en la protección del medio ambiente.

Te recomiendo visitar los siguientes sitios electrónicos, para que conozcas formas efectivas de proteger el medio ambiente:

https://www.gob.mx/conabio

https://www.gob.mx/inecc

https://www.gob.mx/semarnat

https://www.un.org/en/observances/environment-day

https://www.cbd.int/convention/guide/

https://ipbes.net/global-assessment

https://www.unenvironment.org/

https://wesr.unep.org/

https://environmentlive.unep.org/foresight


...Escrito por Adolfo Montalvo, quien tiene una Maestría en Ciencias Químicobiológicas y es docente en la Licenciatura en Enseñanza de la Química y la Biología y en el Posgrado de Educación en la UniMontemorelos


Bibliografía:

Estrella V, A. G. (2018). Desarrollo Sustentable un nuevo mañana. Ciudad de México: Grupo Editorial Patria.

Génesis 1: 28, 29. (1960). Biblia RVR. Tennessee, USA: Sociedades Bíblicas Unidas.

Smith T, R. S. (2007). Ecología (6a ed.). México: Pearson Education.

Wikipedia. (03 de Junio de 2020). Recuperado el 03 de junio de 2020, de Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Mundial_del_Medio_Ambiente