Todo lo que el mundo proporciona no puede sanar el corazón quebrantado, ni dar la paz al espíritu, ni disipar las inquietudes, ni desterrar la enfermedad… La vida de Dios en el alma es la única esperanza del hombre. (CSI 29.1, Ellen Gould White)


Ante momentos de inquietud e inseguridad, como los que estamos viviendo actualmente a nivel mundial, y cuando parece que las desgracias están más cerca de nosotros y nuestros hogares, el ser humano debe saber que no está solo, que tiene un AYUDADOR. El salmista escribió:“En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás; Líbrame en tu justicia. Inclina a mí tu oído, líbrame pronto; Se tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme”(Salmos 31:1–2).

Ante la pandemia que estamos viviendo por el COVID-19 (conocido como Coronovirus), debemos estar bien informados de lo que está pasando, a través de fuentes oficiales; tomar todas las precauciones necesarias de distanciamiento social y medidas higiénicas que indican las autoridades de salud y gubernamentales; pero además, debemos tener confianza en nuestro Dios, sabiendo que Él está al control de todo y que estamos en sus manos. En las horas mas oscuras de este mundo, debemos compartir nuestra esperanza como un rayo de luz que brinde paz, tranquilidad y confianza en un mejor mañana. El Salmista escribió: “…Por la noche durará el lloro, pero en la mañana vendrá la alegría”(Salmo 30:5).

¡Cristo! Él es el antídoto que libró a Pablo del veneno de una víbora, el mismo Dios que abrió el Mar Rojo, el que alimentó a más de 5,000 personas y aquel que con su voz puede calmar la tempestad… El que creó la humanidad, el que los redimió y prometió estar con ellos todos los días hasta el fin del mundo, y el que aún de entre los muertos puede traer a su creación de regreso a la vida, Él es EL SHADDAI (Todopoderoso).

En estos momentos, nuestra labor como pueblo cristiano es ser ejemplo de buena salud y etiqueta higiénica, pero también debemos ser ejemplo de serenidad, paz y confianza en Dios. Confiar en Dios nos llevará a ser constantes en la oración, a ser solidarios los unos con los otros y a estar quietos, porque sabemos que Jehová está al control de todo y, aún en medio de la tristeza y oscuridad, Él tiene un plan y un propósito “…darnos un futuro y una esperanza”.Si Dios es por nosotros ¿Quién en contra?


...Escrito por Moisés Adonia, quien es teólogo y actualmente apoya como misionero en la Iglesia Universitaria Adventista de Montemorelos