Cada año en el mundo se celebra el Día Mundial de la Alimentación el 16 de octubre, porque existen 820 millones de personas que padecen hambre. El recordatorio de este día sirve para crear conciencia del problema del hambre y es una oportunidad para comenzar a comer mejor.

La falta de alimentos nos lleva a desarrollar carencias nutricionales, estas carencias ponen en riesgo la vida. Sin embargo, en la actualidad estamos migrando de una alimentación de carencias a una de excesos y por esta situación tenemos a un 71% de la población adulta en México con sobrepeso y obesidad. Estos dos problemas de carencias y excesos pueden coexistir en el mismo hogar.

El segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible es“Hambre Cero’’, podríamos pensar que con “dar de comer’’ se puede cumplir el objetivo, pero Hambre Cero va más allá. No solo se trata de quitar el hambre, sino de nutrir por medio de dietas saludables, sostenibles, asequibles y accesibles. Bajo esta visión es necesario producir alimentos en sistemas agro alimentarios que no dañen al planeta y que sean saludables.

Cuando se invita a las personas a seguir dietas saludables se hace énfasis en los beneficios a la salud y a la prevención de enfermedades como diabetes, hipertensión e incluso el cáncer. La evidencia científica respecto a la alimentación ha crecido mucho en los últimos años y nos ha mostrado que con cambios significativos en el estilo de vida de las personas se pueden, no solo prevenir estas enfermedades, sino también controlar y en algunos casos dar marcha atrás. Por ejemplo; aumentando la actividad física, con un control del estrés, manteniendo relaciones humanas saludables y siguiendo una alimentación basada en plantas baja en grasa, se puede revertir la enfermedad cardiovascular.

Si los beneficios a la salud no son suficiente razón para adoptar una alimentación saludable, hay otros aspectos por los que deberíamos considerarlo.

La producción de alimentos actualmente está por encima de los límites que se consideran adecuados para el planeta. Seguir con este patrón de producción de alimentos, agotará los recursos naturales y pondrá en riesgo la capacidad planetaria de producir suficientes alimentos para toda la población a largo plazo.

La comisión EAT-Lancet ha dicho que para mantener la producción de alimentos dentro de los límites planetarios y dentro de los límites humanos saludables, se debería más que duplicar el consumo de alimentos saludables como frutas, verduras, legumbres y frutos secos, y se debería hacer una reducción de más del 50% en el consumo mundial de alimentos menos saludables como son los azúcares añadidos y la carne roja.

Sólo haciendo estos cambios drásticos en la producción y consumo de alimentos se puede asegurar que se tendrá suficiente alimento para todos y nadie quisiera que nuestros hijos o nietos nos dijeran, “por la forma como ustedes comían se agotaron los recursos y ahora no se puede producir suficiente alimento para todos”.

Con este contexto, te dejo 10 recomendaciones para seguir un patrón de alimentación adecuado para tu salud, que respete los límites planetarios y asegure una producción alimentaria para tus hijos y nietos:

1. Sigue una dieta a base de plantas.

2. Elige alimentos integrales en lugar de los alimentos refinados, por ejemplo cocina avena en lugar de comprar cereal de caja.

3. Evita los alimentos ultra procesados (como jugos, refrescos, etc), recuerda que cuanto menos procesado será mejor.

4. No te quedes con lo mínimo, ve más allá de las 5 porciones de frutas y verduras recomendadas al día.

5. No olvides combinar los cereales integrales y las leguminosas, por ejemplo arroz con frijoles o lentejas.

6. Ten precaución con las grasas, elige grasas de alta calidad, como el aguacate, las nueces, cacahuates, etc.

7. Reduce o elimina los alimentos de origen animal.

8. Cuanto menos azúcar y sal añadida es mejor.

9. No pienses que es una “dieta” sino una nueva forma de vida.

10. Produce tus alimentos, cocina tu comida y disfrútala con quienes amas.



Autor

Escrito por Héctor Murillo, Médico Cirujano, Certificado en Medicina de Estilo de Vida y docente en la carrera de Medicina en la UniMontemorelos

Para escribir este artículo, Héctor usó las siguientes fuentes:

1. Instituto Nacional de Salud Pública. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016 (ENSANUT MC 2016). Informe final de resultados. Disponible en: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/209093/ENSANUT.pdf

2. Lancet. 2019 Feb 2;393(10170):447–492. doi: 10.1016/S0140–6736(18)31788–4. Epub 2019 Jan 16.

3. Ornish, Dean, y Anne Ornish. Undo it! how simple lifestyle changes can reverse most chronic diseases. First edition, Ballantine Books, 2019.

4. https://www.fao.org/world-food-day/theme/es/